En el Museo de Bellas Artes de Bilbao

El Departamento de Educación y Acción Cultural del Museo de Bellas Artes de Bilbao propone unos itinerarios didácticos por la colección del Museo, con una aproximación y un grado de complejidad diferente para cada nivel, y complementados con otras dos actividades: la proyección de dos películas de corta duración y la elaboración, por parte de l@s alumn@s, de su propia “obra de arte” en el taller de plástica.
 
La visita que este 3 de marzo han hecho l@s alumn@s de 4º de educación Primaria de la Ikastola al Museo de Bellas Artes, se desarrolla dentro de estos programas didácticos. Esta experiencia pone en relación a los escolares con los recursos culturales de su entorno, aproxima a los niños y niñas al mundo del arte y la creación, y promueve la identificación de nuestro legado cultural.
 
Cabe señalar que, en su mayoría, est@s niñ@s no han visitado nunca este museo, y para algun@s ésta suele ser la primera visita. Por ello, la iniciativa persigue que los primeros encuentros con el museo se conviertan en una experiencia agradable, que les haga entender que el museo es un lugar para disfrutar, en fin, que propicie un grato recuerdo que favorezca el deseo de futuras visitas.
 
El programa de actividades en el museo se inicia en la sala de proyecciones: durante unos pocos minutos, los niños y niñas se sumergen en el mundo del color y las formas a través de las películas que allí exhiben para ellos.
 
A continuación se inicia el itinerario didáctico: durante el recorrido l@s alumn@s contemplan una serie de cuadros seleccionados de entre la colección permanente que alberga el Museo. Lo fundamental de esta experiencia es enseñar a l@s alumn@s a ver cuadros, a interpretarlos y a descubrir que la pintura es algo creativo.
 
Su objetivo principal es tender puentes para el entendimiento que faciliten y enriquezcan la relación entre los niños y niñas y el contenido de la exposición, haciéndola más directa. Para asegurar el éxito, se da a l@s alumn@s una información básica, que no confunda, aburra o fatigue. Así el aprendizaje puede resultar un placer.
 
No forma parte del programa introducir grandes conocimientos, ni bombardear a l@s niñ@s con un sinfín de nombres y fechas; no se les habla de movimientos artísticos, ni corrientes pictóricas, ni nada por el estilo; pero sí se les anima a reflexionar y se estimulan sus observaciones. Se les propone una manera de mirar las obras de arte, mediante una inmersión en el mundo del color, la materia…; una manera de aprender a leer la imagen artística, en definitiva, educar para entender.
 
Con este proyecto, nuestr@s alumn@s aprenden a observar obras de arte, pero también a recorrer un museo, con unas normas que se deben respetar.
 
La parte práctica del programa se traduce en un taller, en el que l@s alumn@s, convertidos en artistas, pueden expresar de una manera creativa los conocimientos, sensaciones y actitudes formadas durante la visita a la exposición. Es una motivación importante para los niños y niñas encontrar en el museo un lugar en el que cabe la experimentación. De ahí la importancia de este taller de plástica en el que, como colofón a la visita, pueden, utilizando pinturas de cera, hacer su propia obra de arte.
 
Con sus obras recién terminadas, a punto de finalizar la estancia en el museo, l@s alumn@s plasman sus impresiones en una encuesta, dejando por escrito su valoración de la visita: la mayoría la califica con la puntuación más alta y señala el deseo de volver próximamente al museo en compañía de familiares o amigos.